Relato: El prisma del amor.

Abrió la puerta y, justo ahí, donde la desidia y el desorden habitaba, ató una cuerda para unirlos a su cuerpo.

El dolor tirante, empujaba al dolor, que la desidia, al desacuerdo consigo mismo. Le intentaba arrastrar. El caos transformado en desorden, por el otro lado, y con su intención de llevarle hacia su bando, también hacía de las suyas. Haciendo así el desquebrajar de su cuerpo. Pero allá donde el pensamiento lo puede todo, un chisporroteo de vivas imágenes calentaban su cuerpo y destensaba a la desidia. La tenacidad del caos, revolvió todo hasta incrustar marcas a las imágenes no obstante, un sentimiento candesciente y voraz se alimentaba placenteramente de los recuerdos alegres, con cada pensamiento feliz.

Las cuerdas se aflojaban hasta lograr que el caos se aderiera a su cuerpo. Y no pasaba nada.

Se acostumbró al revoltijo que ,a veces, desordenaba el prisma de los anhelos, momentos vividos, toda una coctelera de sensaciones.

Así fue cómo desidia y caos , convivieron . Mezclados por un frente común.

HISTORIAS CON “K”

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