El Cajón de los Garabatos: “Soya” y “Soy”

La madre le acercó los colores a Soya, en concreto el rosa, pero Soya vio como la gama de colores se extendía del negro hasta la infinidad a su hermano mayor. Quizás Soya por esta vez, no diría nada, pues aun no ha determinado cómo debería de sentirse.

 

Los niños llegan al recreo con las mochilas y todos escogen un asiento con las bolsas colgadas del respaldo. Soya no puede evitar mirar el colorido de cada bolsa, Soy su mejor amigo, la llevaba azul, con diferentes personajes que ataviados de múltiples colores hacían la imagen muy llamativa. Aquello despertó un halo de misterio en ella pues las niñas, todas ellas, las llevaban de princesa y el rosa era el color por excelencia. ¿Qué tenía el rosa que a los niños no les gustase?

La profesora ha llegado a su lugar en la mesa. Frente a los chiquillos de apenas cinco años la maestra les encomienda una tarea, dibujar a su personaje favorito o a alguien a quien admiren.

Se formó un barullo entre los pequeños. Algunos ya dejaban entrever cual sería su personaje:

-¡Superman!

– ¡Rapunzel!

-¡Adoro a los Power Rangers!

Y entre lo animado de la tarea, un niño bociferó:

– ¡A mi me gusta cenicienta! ¡qué bien!

Las burlas de los chiquillos que daban por sentado que a aquel niño debían de gustarle cosas de niños avergonzó al pobre chico con la llegada de la hora de patio. Soya muy apenada, se acercó a él y le dijo:

-A mi también me gusta Cenicienta

Al escuchar a Soya, el niño esbozó una sonrisa y jugaron a las casitas y al escondite.

 

Al llegar a casa Soya y Soy se quedaron hablando cogidos de la mano de sus madres en la puerta:

– ¿Te gusta cenicienta cómo aquel niño?

– Claro. Claro que me gusta y no tiene nada de malo.

-Pero si Cenicienta es de niñas… ¿Cómo puede gustarle?

Las madres, preocupadas por lo que acaban de oir tuvieron que intervenir:

-A ver ¿qué ocurre?- Dice la madre de Soy

– Hay un niño en la clase que le gustan las cosas de niñas

Las dos madres se miraron y añadió la madre de Soya:

-Si le gusta no pasa nada ¿no?

-Ya pero son cosas de niñas

Entonces Soya le dió un empujón con lagrimas en los ojos y le espetó:

– A mi me gustan los coches, el fútbol y la guerras de bolas de barro. ¿Porqué al niño no puede gustarle Cenicienta como a mi? – Dijo Soya

 

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Historias con “K”

 

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2 comentarios en “El Cajón de los Garabatos: “Soya” y “Soy”

  1. Hola Keren, introduces un debate muy interesante sobre el género y los juegos o gustos de los más pequeños y como las sociedades hasta hace bien poco (aún pasa) establecía unos patrones rosa/azul, etc, etc, para hacer una diferencia sexista desde bien pequeños. A mí siempre me encantó la Cenicienta por cierto y me siguen gustando las pelis de las princesas de Disney, aunque este sería un debate muy largo ya porque la propia Disney ha introducido patrones desfasados ya en cuanto a la salvación por el príncipe azul y demás, aunque últimamente ya las princesas son más guerreras. Abrazos.

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    1. Hola Miguel,
      Desde Brave, hasta los Scully , hay todas unas grandes guerreras. El error que comentemos casi sin darno cuenta es que pretendemos que nuestros hijos sean tolerantes cuando nosotros no lo somos o no hemos recavado en que hemos tenido actitudes que aunque no lo pareciera, o fuera sin la menor intención de ofender han sido todo lo contrario. Todo esto es cómo un espejo, lo veremos reflejado en nuestros niños.

      Gracias por tu aportación al blog.

      Saludos!!!

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