Cuento: Ya no tengo miedo

¡BUENAS, MIS ASIDUAS/OS!

Llevaba tiempo queriendo publicar este cuento:

Pido a los papás y mamás que lo lean y les expliquen esta realidad de la vida a los más peques, de igual forma , espero que lo disfruten en familia.

CUENTO: YA NO TENGO MIEDO

Tendida en el suelo se alzó y reprendió su camino. Podría haber quedado quieta , podría haber seguido mirando las heridas y en lugar de ello, salió en busca de la luz que centelleaba a lo lejos.

No sabía muy bien qué encontraría al final de aquel abismo negro, en el que sola se veía. No había nadie más. Ella y sus heridas. Pero seguía: cansada, agotada, por momentos hasta enfadada, pero miraba el puntito y seguía hacía él.

Le gustaba pensar que encontraría seres como ella, como el cuerpo que ella poseía, como las manos que un día sostenieron algo. ¿Quizás su primera cuchara o el tenedor. Serían tan grandes como ella?

En aquel lugar obscuro todo parecía más pequeño y aunque se obligaba a pensar que , no era obscuro sino que tenue, lo cierto era que sus ojos se habían vuelto más habiles , más sagaces. Podía ver como miles motas brillantes, pululaban por ese espacio apagado. de pronto, aparecieron objetos : una bici, un camión, una silla, un helado, una olla, una pelota , un cepillo… y pum! derrepente desaparecían.

Siba, no comprendía el mundo en que estaba, pero ella quiso desear algo. El problema era que le daba miedo desaparecer igual que aquellos seres brillantes. Entonces pensó en los libros de su tía. Esos que la mujer aseguraba que le habían guiado en su camino y con los que había crecido. Siba, pensó durante mucho tiempo. ¿Qué pasaría si lo hacía? Si deseaba aquel libro? Se armó de valor y aun con mucho miedo, lo deseó. Fue entonces cuando el puntito brillante engrandeció y ella tuvo más esperanza en poder llegar al final. Por lo que supo qe aquel libro, era una utilidad. Pues las primeras palabras decían:

Los objetos no son útiles. Son útiles según la utilidad que les demos

*historias con “K”

Cerró el libro y corrió esta vez más ágil, con la mente más clara y con el corazón lleno de esperanza.

Siguió leyendo y a cada frase que aparecía, parecía iluminarse el espacio en el que estaba. Eso sí, con lentitud.:

La llave no abre por sí sola, somos nosotros los que la animamos.

*historias con “K”

Y aunque entonces, a lo lejos vió como el puntito engrandecía de tal manera, parecía alcanzar su estatura. Sin embargo, ahora brillaba y parpadeaba como si de una señal de tráfico se tratara.

corrió y corrió, pero no alcanzó el lugar. fue cuando un muro entorpeció el camino y el libro desapareció.

No se dió cuenta que en el centro del gran muro había algo escrito en letras resplandecientes porque lloró y lloró. ¿Cuantas pruebas iban a ponerle demás?:

Los caminos no se crean de la nada. Hay que inventarlos. Pero para poder inventarlos hay que querer soñar.

*Historias con “K”

Siba lloraba. Por que aquellas palabras le recordaban que, llevaba mucho tiempo sin soñar y echando de meno a gente igual que ella, a su familia, a sus amigos , pero que al mudarse de ciudad había dejado atrás. sin saber cómo oyó una voz lejana:

… No te detengas…

…Recuerda tus heridas…

Parecía casi un susurro y Siba que recordaba cuantas heridas le había causado la soledad de ese mundo recordó todo el trayecto e imaginó que tenía muchos amigos , que corría, que saltaba, que jugaba ,y se caía: lo pudo sentir casi cómo si estuvieran allí.

Lo deseo con fuerza, pero no sucedía nada. Un bostezo llegó a su cuerpo, pensó en dormir, pero el deseo se hizo tan fuerte que no podía sacarselo de la cabeza.

Una lágrima de felicidad alzcanzó el vacío y llegó a abismo se vió rodeada de niños y niñas.Pensó que era un sueño, pero no, no lo era. Una vez más, volvió a pensar, en su tía y el libro. Pero no en su tía, solo en el libro. Esta vez la página se apareció rezando:

Comenzar a soñar es inicio del deseo. Y el deseo es la realidad de un nuevo camino. En ese camino, llegará lo nuevo y lo viejo: Desea bien.

*Historias con “K”

Salió del abismo pero se fundó del más puro negro. Parecía que nunca vería nada más. Pues llevab mucho tiempo, en la osbcuridad… hasta que deseó con fuerza el valor de salir de aquel terror, repitiendo la frase anterior. Solo que ella, la modificó, de cabo a rabo:

“Acepto lo nuevo , acepto lo viejo, este es mi camino y esto es lo que deseo no por útil sino por ser mi realidad”

…Se abrió un claro y pronto lo pudo ver: Su familia y amigos estaban allí en una gran fiesta. Fue cuando supo que al soplar las veas de aquel cumpleaños en realidad, solo quería una cosa:

Ser feliz con su familia y amigos por muchos problemas que hubieran. Aunque en algún momento, no tuviera amigos.

FIN.

GRACIAS POR LEER,

HISTORIAS CON “K”

4 comentarios en “Cuento: Ya no tengo miedo

  1. Hola Keren, fíjate en lo que decía la escritora sueca Astrid Lindgren: “Todo lo que necesitas para escribir libros sobre niños es haber sido niño”. Quizás algún día escribas un libro de cuentos infantiles. Se te da muy bien. Te lo dice un papá que ha inventado mil historias para dormir a su niña 🙂
    Un abrazo.

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