Tareas para el Hoy: Relato: ‘El Timón’

En  cada recorrido un asalto en la coraza que tardamos en sanar. Un corazón con el tembleque que…necesita ser sanado a toda prisa, una prisa que nos acusa en la mañana, en la tarde o la noche.

Quisiera ser el sosiego del que lee, del que se precie una sonrisa, del que sufre o del que ha perdido aquella sonrisa como bandera.

Soy el timón de mi vida, soy el aire que entra y da oxigeno a todos los órganos del cuerpo. Le doy alimento, liquido y hasta le ofrezco un motivo por el que moverse. A veces creo que todo no podré pero soy capaz de hacer todo eso sin dar a entendimiento, sin pausas y sin comeduras de olla. Simplemente, lo hago.

No soy dueña de lo que sienten los demás y sin embargo un corazón y una emoción se sacuden por lo que no es cierto, y sin embargo cuando estoy en mi casa, con los que me quieren y con lo que me hace feliz, aquella emoción no se transforma, no me hiere. Porque llego a puerto del que me desea bienvenida.

 

Si todos somo pilotos del barco, y en algún momento sale el agua por alguna estancia de este, puedo huir, o puedo comenzar de nuevo a navegar con otro barco de otra manera, pero nunca sabré qué es mantener, afrontar, acabar y tomar por mi cuenta si no lo enfrento con todas las sabidurías que se me devienen del interior. Por que cuanto más me conozca en este momento, mejor abordaré la situación.

No soy madre o padre del que no me quiere como soy. Soy madre, padre; niño o niña; capitán o capitana; pero de mismo/a aunque eso no quita que en un momento dado, pueda ayudar a alguien con lo que yo sé y percibo, desde mi perspectiva y no haciendo me cargo de su problema. Es decir, aconsejar sin que ello suponga hacer mío su problema.

Pero no todos somos reyes en nuestra casa y no todas somos las guerreras asiduas a nuestra verdad. Habrá momentos en los que no podremos sanarnos y lloraremos, gritaremos, volveremos a ser niños de nuevo, hablaremos en tonos que no son los adecuados, porque no controlaremos nuestro mal estar y si me aparto, me voy a mi lugar de tranquilidad antes de dar la mala palabra, comprenderemos que, aunque lloremos, nos permitamos ese momento de estar solos con nosotros mismos no haciendo nada, desviando la mente de ese pensamiento desencadenante del mal estar, todo volverá a su cauce y podremos llevar el timón de nuevo.

Nadie dijo que, fuera fácil, pero lo intentaremos hasta que se haga natural.

 

Historias con “K”

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2 comentarios en “Tareas para el Hoy: Relato: ‘El Timón’

  1. Hola Keren, por un lado ese calor y confort del hogar; y por otro lado esa necesidad de reflexionar en soledad. se conjugan cuando la comprensión entre los miembros (ya sean pareja, padres, hijos), se coloca por encima de las necesidades y egoísmos personales que a veces todos tenemos. Es cierto, nadie dijo que fuera fácil. Buen texto escritora. Un abrazo.

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    1. Es difícil llegar a tener un encuentro con uno mismo, en el que nada de lo que hagas , por decisión, sea algo doloroso, a veces, se vuelve algo contradictorio pero muy dentro de nosotros sabemos esas claves. Solo hay que ponerse tozudo/a e intentar buscar un equilibrio entre lo que se piensa y se hace con pequeños cambios y mucha paciencia. Todo llega.

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