Todo cambia

¡Hola mis lectores habituales, lectores habituales y nuevos lectores! El día cambia según las horas. Bueno, el cielo y la luz solar. Había tanto de cambiante, cómo el girar de las manecillas del reloj, que nunca marcaban la misma hora, y en cada hora, algo  podía suceder, todo puede cambiar. La mujer sentada que le da comida a las palomas, el quiosquero que da sus buenos días con los chistes malos, que un día le parecieron graciosos pero que ya no, la mujer de la administración que siempre le respondía con una sonrisa amplia, el ir y venir de los … Continúa leyendo Todo cambia