Quizás una madre…

Extraño tu luz, tu forma de preguntarme cómo me ha ido el día y volver a tus cosas. Si en otra época hubiera tenido la entereza que me has aportado, quizás los años, se nos hubieran pasado de otra manera. Quizás, es que con los años, nos hemos aportado la una a la otra todo aquello que por edad, no comprendíamos.

De tu mirada a la luz del televisor, no atendiendo a nada y a todo, diría a tus pensamientos, a todas esas cosas que te han preocupado, quizás nunca supe respetar esa parte de ti, distante y al mismo tiempo tan cercana para ocasiones en las que realmente lo merecían. Tú tan tuya y yo tan contigo.

Nunca fui fácil, nunca te lo puse regalado, pero siempre hubo un abrazo, una mirada, una palabra de aliento en cada gesto o preocupación. Quizás, no del modo en que yo lo hubiera querido pero lo cierto es que , volvías a mi para cuando yo pensaba que no había salida en mis problemas haciendo nimios esas cositas que yo hacia un mundo. Y es que una madre ve lo problemas a kilómetros, ve soluciones dónde nosotras no las vemos y tiene palabras hasta la saciedad. Y cuando no hay palabras, el sosiego que desprenden , es admirable, digno de homenaje.

Nunca tuve la fuerza que desprendidas y sin embargo te tenía cómo punto de referencia aun sin yo quererlo aun a sabiendas que a ciertas edades, lo que menos quiere una adolescente, es parecerse a su madre. Aunque todo girara entorno la diversión y las largas explicaciones reconducido a lo correcto y modificaban el nerviosismo de un primer trabajo, una curso con grandes expectativas y logros venideros que a día de hoy nunca supe que sería capaz, pero que, ahí están.

Nunca tuve la calma con la que dominabas las diferentes situaciones la vida. Hoy sé que por dentro de una madre se libra la batalla más grande que un ser pueda entender. Nunca supe del cariño de un padre pero ¿De que hacía falta? tuve todo lo que me hizo falta, y tuve que aprender a vivir sin según qué cosas. No es bueno, ni es malo. Es justo que haya aprendido, porque todo sucede y se te dice para un “Aprender” el aprender de la vida.

Hoy las distancia nos separa, y cientos de kilómentros sustituye un abrazo por una llamada o un mensaje. Pero tu voz, inconfundible, tus consejos algo hirientes , pero de ayuda, forjan a la mujer que hoy soy, que algún día tomare en posesión de decir con la boca llena.

Creo que aun nos queda mucho por descubrirnos, por discutirnos, aconsejarnos tendernos una mano virtual, porque el tiempo nos impide vernos pero sé que te tengo. Lejos pero al mismo tiempo, tan cerca…

Gracias por ser mi Madre, mi apoyo , mi guía.

GRACIAS MAMÁ.

NOS QUEDA MUCHO POR DISCUTIR Y APRENDER.

HISTORIAS CON “K”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s