Desconfiada, hasta la saciedad

¡HOLA, mi seguidores, lectores habituales y nuevos lectores! Debilitada por una tormenta que la dejó más que pasada por agua, lo indudable es que aquella semana acabara con un resfriado que acto seguido la empujara a las profundidades de la cama teniendo como amigo el Vicks vapor Up y sin olvidarnos del amigo el pañuelo. Acabando la semana todo quedó tal como se predecía, pero se resistía a quedar postrada en la cama como un oso que hiberna o tal vez que como un salami oculto al público para conservarse mejor. Aquello era insoportable, el moqueo constante, los dolores de … Continúa leyendo Desconfiada, hasta la saciedad